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Revista Científica y Académica. Vol. 4, No. 1, Abril, Junio Año 2024
externos (social, familiar, académico) y factores internos (emociones, sentimientos,
pensamientos, cultura, conocimientos), los cuales son potencializados por el contexto en
que se desenvuelve. Es importante señalar que esta imagen se forma a partir de diversas
variables, pero es particularmente influenciado por la percepción de sí mismo, y a medida
que el sujeto se logra autodefinir estas percepciones se vuelven más organizadas,
detalladas y específicas (p. 325).
La importancia, por parte de los docentes, de darle peso al autoconcepto de sus estudiantes
está centrada en la idea de que, cuando se conoce, se pueden establecer rutas para la atención
individual y colectiva de los integrantes del grupo. Comprendiéndolo como un factor que
constituye la concepción que los estudiantes tienen de ellos mismos como seres físicos, sociales
y espirituales y que se diferencia de la autoestima por el componente de análisis interior y
manifestación externa de ambos criterios (Mato et al, 2020, cita a Yáñez et al., 2016, p. 23).
Y es que, cabe resaltar que el medio, entornos o ambientes de desarrollo de cada individuo,
juega un papel crucial influenciado por todo aquello que se percibe en la interacción del dia a
día, ante ello es importante considerar lo siguiente:
El autoconcepto se puede presentar en diferentes escenarios o contextos biopsicosociales
donde se desarrolla el ser humano, a saber, el autoconcepto académico/laboral, el cual se
refiere a la percepción que tiene el individuo de la calidad del desempeño de su rol como
estudiante y/o trabajador; el social, que alude percepción que tienen las personas sobre
su desempeño en las relaciones sociales; el emocional, que se define como la percepción
de los sujetos de su estado emocional y de las respuestas que emite a situaciones
específicas, con un cierto grado de compromiso e implicación en la vida cotidiana; el
familiar, que hace referencia en la percepción de implicación, participación e integración
del sujeto en su medio familiar; por último, el físico, que se describe como la percepción
del aspecto corporal y de la condición física (Reynoso et al, 2018, cita a García y Musitu,
2014).